
Los relojes que hay bajo mi cama
esta noche cesarán su tic-tac
y la luna con su gélido canto
me vendrá a acunar
Pero no llores, mi vida, nada pasará,
No llores, vida mía, la Vida seguirá igual.
El lejano piano del recuerdo
que embelesaba mis entretardes
y alegraba mis amaneceres
calló en pos del canto de la luna.
Pero no llores, mi vida, nada pasará,
No llores, vida mía, la Vida seguirá igual.
Más al amanecer del tercer día,
sin más piano ni más nocturno tic-tac,
ida en el estridente sonido de la luna
despertaré de esta vida soñada...para nunca despertar.
Ya no llores, mi vida, nada pasa más.
No llores, vida mía, la existencia seguirá.