
Hago el amor con las letras,
las acaricio, las devoro
y de ese acto devoto, quedo encinta.
La gestación apenas dura horas
y paro palabras ente dolor y placer,
llanto, risa y demencia.
Y las amo, como hijas,
Me obsesiono con su vida.
Mis palabras, imberbes aun, se relacionan,
eclosionan, emocionan, decepcionan.
Las mezclo con las tuyas y
con las viejas palabras, con las maltrechas,
las escritas, las habladas,
las pensadas y las sentidas.
Todas ellas son palabras,
son paridas, son queridas...
¡son mis hijas!
Mi alma volcada en signos, mi desdicha.

Autor: Ylka
Pocas veces me siento identificada con textos de otros bloggers, pero en tu caso, éstas me han hecho sentiro como que las podría haber escrito, es decir, que me he identificado totalmente.
¡Fantástico poema! De verdad que cada día vas a mejor, me encanta.
Besazos amiga (si me permite el término, jejeje).
Fecha: 07/07/2009 15:37.

Autor: Pulsay
Gracias a los dos por la visita. A Ylka por sus efusivas palabras. Y a daniel...¿quizas franCo? Gracias por salir en defensa.
Un saludo.
Fecha: 15/07/2009 17:42.

Autor: Deprisa
Las palabras son esos hijos adoptivos a los que queremos como si los hubiéramos parido.
Fecha: 23/08/2009 19:01.