
Hoy una hoja me ha cortado
el dedo, el talento y el aliento.
Hoy tu boca me ha asustado,
su forma, su mueca y su tiento.
Infertil es esta tierra,
tierra baldía es
mi mente y mi alma
donde no germinan versos
aunque siembro palabras.
Como un folio en blanco,
tan expectante e inocente,tan hiriente
como el blanco de tu diente
al que no pongo entrebanco.
Largo tiempo es, sin escribir.
Quizás largo tiempo sin sentir.
¿Donde quedó mi luz divina?
¿Donde la guía que me ilumina?